SAN PABLO.- La presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, resolvió hoy apartar de sus cargos a todos los miembros del Gabinete de la Presidencia en San Pablo, incluida la jefa de esa dependencia, Rosemary Novoa, ante sospechas de participación en un esquema de corrupción.

Los 18 involucrados eran investigados por la Policía Federal como integrantes de una red de tráfico de influencias y falsedad ideológica en la sede regional de la Presidencia, cuyas oficinas se allanaron ayer en el marco de la Operación Porto Seguro, junto con las de las agencias nacionales de Aguas y de la Aviación Civil. En esa oportunidad, varias computadoras y documentos fueron incautados y se detuvo a seis personas.

"Todos los organismos citados en los informes policiales deberán abrir un proceso de investigación interna", informa el comunicado oficial. La sospechosa es que desde esos despachos se emitían informes técnicos fraudulentos favorables a determinadas empresas a cambio de 300.000 reales (unos U$S 150.000 dólares). (DPA)